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siglo XIX

1872 Provincia de Jaén

 Ficha Cartográfica 

 

    

 

Jaén (Provincia). Mapas generales. 1872

Título:

Mapa de la provincia de Jaen : Formado con presencia de datos mas recientes y exactos / por D. Manuel de la Paz Mosquera

Datos matemáticos:

Escala 1:250.000. Escala gráfica de 35000 m [= 13 cm]

Publicado:

Madrid : Exma Diputación Provincial

Descripción física:

1 mapa : litografía a dos tintas, coloreada ; 62 x 89 cm

Materias/s:

1. Mapas generales

Autor/es:

I. Paz Mosquera y Quiñones, Manuel de la

Signatura del original:

Centro Geográfico del Ejército (Madrid). Arm. G TBLA. 5ª Carp. 4ª nº 95

Instituto Geográfico Nacional (Madrid). 32-J-10

Biblioteca de la Facultad de Geografía e Historia (Sevilla) 9/11185

Instituto de Estudios Giennenses (Jaén). MAP-C 344

Signatura:

IECA1988000259

 Destacados 

A diferencia de periodos anteriores, el contorno provincial se aproxima al real.

Establece las divisiones Postal, Eclesiástica, Económica de Jaén.

Destaca especialmente en el mapa la representación del ferrocarril de la línea General de Andalucía, único existente por esta época en la geografía provincial.

 El panel mostrado en la exposición 

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El autor de este mapa fue delineante de Obras Públicas, agrimensor y director de la Escuela de Dibujo de la Capital, que estaba ubicada en la Real Sociedad Económica de Amigos del País. Sus cualidades artísticas y el apoyo económico de la Diputación Provincial de Jaén le permitieron elaborar un mapa provincial bastante detallado, en el que se recogen todos los núcleos de población provinciales, incluso los más pequeños, como ventas y molinos. La elaboración es tradicional, en la que están ausentes las técnicas cartográficas modernas, lo que genera un trabajo más artístico que técnico-cartográfico.

El relieve montañoso está representado de forma esquemática, y distingue la zona central del valle del Guadalquivir de las sierras del Norte, Sur y Este de la provincia, entre las que se intercalan los diferentes afluentes con su denominación, lo que recuerda otros mapas provinciales anteriores que, sin duda, sirvieron de base para la elaboración de éste. No obstante, a diferencia de periodos anteriores, el contorno provincial se aproxima al real. El autor debió de cotejar algún tipo de cartografía moderna sobre la provincia de Jaén, aunque no completa, en la línea que ya había marcado la nueva cartografía de la mano de geógrafos militares como Francisco Coello (1821-1897), giennense que ya en 1841 comenzó a colaborar con Pascual Madoz en el Atlas de España y sus posesiones de Ultramar y el Diccionario Geográfico Histórico y Estadístico de España. En 1843 se dictaron por el Ministerio de Fomento las primeras disposiciones para la elaboración del Mapa de España, con exiguos resultados, por lo que en 1853 los trabajos fueron encomendados al Ministerio de Guerra de acuerdo a un plan científico que tardaría aún varias décadas en hacerse realidad en la provincia de Jaén.

Destaca especialmente en el mapa la representación del ferrocarril de la línea General de Andalucía, que atraviesa el Noroeste de la provincia, construido a finales del reinado de Isabel II y único existente por esta época en la geografía provincial. Concretamente en 1866 se pudo completar la línea férrea de Córdoba a Manzanares que se había paralizado por las obras de Despeñaperros, que fueron más laboriosas por los viaductos y túneles que hubo que hacer. El resto de las vías de comunicación son las tradicionales, por lo general en mal estado. A muchos núcleos urbanos aún no llegaban los carruajes y el único medio de comunicación era a lomos de caballerías.

El mapa está dividido en los partidos judiciales del periodo: Andújar, Alcalá la Real, Baeza, Carolina, Cazorla, Huelma, Jaén, Mancha Real, Martos, Siles, Úbeda y Villacarrillo, cuyos pueblos se desarrollan pormenorizadamente en la leyenda anexa. También la división eclesiástica figura en la misma, con los arciprestazgos, abadías y vicarías. Finalmente se incluye la división económica, que comprende 13 administraciones, la principal es Jaén y las doce subalternas: Alcalá la Real, Andújar, Baeza, Cazorla, Huelma, Linares, Mancha Real, Martos, Porcuna, Úbeda, Valdepeñas y Villacarrillo.

Es evidente el uso didáctico que el autor quiso dar al mapa, al incluir una abundante leyenda, lo que unido a sus amplias dimensiones le permitía una función decorativa, en la que sin duda se pensó cuándo fue impreso por primera vez. Establece las divisiones Postal, Eclesiástica, Económica, dándonos un estado sinóptico, muy completo, de la provincia.

Manuel de la Paz Mosquera se lo dedicó a la Excma. Diputación Provincial de Jaén en 1872. Año de Amadeo de Saboya como rey de España, un tiempo complicado y conflictivo que nos llevaría a la Primera República.

Escudos ornamentados

En el marco de este artístico mapa, y complementando a los nombres de los puntos cardinales aparecen emparejados distintos escudos orlados de varias localidades provinciales: Alcalá la Real y Andújar; Baeza y La Carolina;, Cazorla y Huelma; Jaén y Mancha Real; Martos y Siles; y, por último, Villacarrillo y Úbeda.En el centro superior dibuja el que nombra: Armas de la Provincia.

Son recreaciones artísticas y estilizadas, no necesariamente fieles a los originales. Por ejemplo, en el Andújar sustituye el águila del segundo cuartel por un árbol y coloca llaves y esturión sobre una cinta.

Manuel de la Paz Mosquera y Quirós

Jaén, 1832-1904. Fotógrafo, daguerrotipista y pintor.

En 1855, en Granada, el jiennense Manuel de la Paz Mosquera ofrecía sus servicios como daguerrotipista y pintor de miniaturas al óleo -artes que los primeros fotógrafos solían practicar en paralelo-. A comienzos de 1862 abrió en su domicilio de Jaén una escuela de Dibujo que se convirtió en semioficial al recibir el patrocinio del Ayuntamiento durante un trienio.

En 1865 obtuvo en la Sociedad Económica de Amigos del País una plaza docente en la recién fundada Escuela de Dibujo, la cual se reconvirtió en 1882 en Escuela de Bellas Artes. En 1887 se inauguró la Escuela de Artes y Oficios, que centró la vida artística de la ciudad y donde Manuel de la Paz Mosquera fue docente e incluso director.

Durante las décadas de 1840 y 1850, la fotografía, a nivel mundial, vivió una permanente tensión con la pintura, pues la mayoría de los fotógrafos decimonónicos eran pintores que empuñaron la cámara para obtener mayores ingresos económicos, dada la popularidad que alcanzó el arte de Daguerre. Manuel de la Paz fue un raro caso de pintor que se dedicó durante una breve etapa a la fotografía para después abandonarla, dedicándose en exclusiva a la pintura. Siguió, por consiguiente, un camino inverso al de la mayoría de sus coetáneos.